TRITÓN JASPEADO » Un anfibio terrestre de reproducción ovípara

El tritón jaspeado, llamado científicamente “Triturus marmoratus”, es un tipo de anfibio que alcanza la madurez sexual a partir de los dos años de edad, además de clasificarse entre los animales ovíparos terrestres debido a que se forma dentro de un huevo, el cual contiene una capa gelatinosa que lo mantiene hidratado hasta la eclosión.

Por lo tanto, esta criatura pasa por un proceso de metamorfosis, pues al nacer tiene el aspecto de una larva que vive en el agua y tiempo después, al llegar a la adultez, adopta su figura definitiva, en otras palabras, la de un tritón.

Conoce las características más resaltantes del tritón

El tamaño aproximado de este ejemplar va de 12 a 16 centímetros, sin embargo, la hembra suele ser más grande que el macho.

Cabe destacar que cuando está en estado larval pasa su tiempo en el agua, pero al madurar se convierte en un animal terrestre que prefiere desplazarse sobre el suelo húmedo.

En cuanto a sus rasgos morfológicos, tiene una cabeza ancha así como una cola y cuerpo alargado. Asimismo, posee extremidades cortas dotadas de dedos delgados.

Su piel suele ser algo áspera y en el dorso es de color verde o amarillo, mientras el resto de su cuerpo tiene manchas oscuras.

Por otra parte, ocurre un hecho muy curioso con el macho durante la época reproductiva, ya que le aparece una especie de cresta dorsal, la cual desaparece tras culminar la etapa de apareamiento.

Ciclo de vida del tritón jaspeado: reproducción, eclosión y desarrollo

El tritón jaspeado es un anfibio que alcanza la madurez sexual al cumplir entre dos y tres años de edad, pero su período de apareamiento se da durante la época de lluvia.

En estos tipos de animales ovíparos terrestres, los machos delimitan un territorio cerca de alguna fuente acuática y se pelean entre sí para ganar el derecho a reproducirse.

Algunas veces las disputas concluyen con la mutilación de la cola del perdedor, dando paso al cortejo, un acto en el cual el vencedor realiza una serie de movimientos circulares para atraer a la hembra.

Inseminación de los huevos

La fertilización ocurre de manera externa, cuando el macho expulsa los espermatóforos, una “cápsula” que contiene los espermatozoides que la hembra introduce en su aparato reproductor para, posteriormente, desovar.

Después de unos días, la madre deposita máximo unos 400 huevos, que coloca cerca de las plantas acuáticas.

Las crías tienen forma de larva y poseen branquias por medio de las cuales respiran, pero con el paso del tiempo alcanzan su forma definitiva.

Hábitat del gran tritón jaspeado

El tritón jaspeado vive en zonas boscosas, especialmente en aquellas áreas con fuentes de agua como por ejemplo, pozos, charcos y arroyos no muy profundos.

En este sentido, el vital líquido resulta importante para la reproducción de este ovíparo terrestre, ya que la madre deposita sus huevos en plantas acuáticas.

De igual manera, este individuo se puede encontrar en campos y también en acequias, un tipo de canal donde fluye el agua para regar.

Aunque como mencionamos anteriormente, es un anfibio que prefiere los suelos húmedos que le proporcionan sustento y cómodos refugios para subsistir.

Alimentación del tritón: un animal terrestre y carnívoro

El tritón jaspeado es un animal terrestre que pertenece al orden de los carnívoros. De hecho es un experto cazando arácnidos, gusanos, lombrices, larvas de escarabajos y moluscos.

Su dieta es tan variada que incluye pequeños crustáceos, pero también otros parientes anfibios cuando son renacuajos, como es el caso de sapos o ranas.

Cabe destacar que durante su etapa de metamorfosis, se alimenta tanto de insectos muy pequeños, como de sus larvas o las de otros artrópodos.

El Triturus marmoratus y sus distintos depredadores

Los principales depredadores del tritón jaspeado son las serpientes, nutrias y el turón, así como algunos tipos de aves como la garza y la cigüeña.

Cuando atraviesa su primera fase de desarrollo, suele ser víctima de las larvas de libélulas. A su lista de enemigos también se suman los escarabajos y las culebras de agua.

Sin embargo, este pequeño animal terrestre busca la manera de defenderse de los depredadores,  tratando de verse más grande al estirar sus patas.

De igual manera, expulsan un olor fétido para ahuyentarlos o simplemente al ser capturado en  alguna de sus extremidades, trata de escaparse, ya que puede perder alguna de éstas sin que le genere daño porque puede regenerarlas.

Aunque en años anteriores la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ha catalogado a esta especie como una “preocupación menor”, en la última década el número de sus poblaciones se ha reducido notablemente debido a la intervención del hombre en su hábitat natural.