TOPO » El mamífero terrestre que vive en el subsuelo

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El topo es un animal mamífero terrestre que después de nacer, se alimenta aproximadamente durante 35 días de la leche de su madre, para posteriormente pasar a una dieta basada en mayor parte de los invertebrados que consigue en el subsuelo, donde construye largos túneles con amplias cámaras que le proporcionan sustento, protección y comodidad.

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Características y costumbres del topo: un ávido labrador subterráneo

Este ávido labrador subterráneo pertenece a la familia de los tálpidos, un conjunto de criaturas pequeñas, de cuerpo robusto y cilíndrico, así como extremidades cortas.

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El topo constituye el grupo de los mamíferos terrestres de costumbres hipógeas, es decir, que pasa la mayor parte de su vida bajo el suelo.

Y es que a pesar de tener una visión extremadamente deficiente, cuenta con otros rasgos que le permiten subsistir en un ecosistema como éste.

Entre las características más resaltantes están sus 4 patas, las cuales no son muy grandes pero sí bastante fuertes. De hecho sus dos extremidades anteriores tienen forma de paletas perfectamente diseñadas para cavar.

Sus ojos y orejas son órganos pequeños, prácticamente imperceptibles, sin embargo, el puntiagudo hocico del que disponen, el resto de su cara, patas y cola son muy sensibles, por lo que se vale del tacto para desplazarse debajo de la tierra con mucha facilidad.

Pequeño y hábil pero solitario

Este tipo de tálpido es un animal terrestre muy pequeño, con medidas que puden ir de 2 centímetros y medio, a 20 centímetros de longitud.

En consecuencia, el peso máximo del topo alcanza poco más de medio kilo aproximadamente, dependiendo de la especie en cuestión.

Por otra parte, pese a ser bastante hábil, suele estar solo la mayor parte de su vida a excepción de la época de apareamiento.

Reproducción y lactancia: la etapa familiar del topo

Tal como mencionamos anteriormente, el topo es un mamífero terrestre solitario, cuya etapa en familia se extiende únicamente hasta completar el período de lactancia, 35 días después de haber nacido.

Su celo inicia cuando se está terminando el verano, no obstante, según la especie y el nivel de altura en el que estén con respecto al mar, se puede demorar el comienzo de dicho proceso, por ejemplo, los que se ubican en tierras más elevadas, tardan más.

Luego del apareamiento que implica una reproducción vivípara con fertilización interna, la hembra atraviesa una gestación que va de 30 días a mes y medio.

Al concluir este tiempo, la hembra pare entre 3 e incluso 6 crías, desprovistas de pelo y midiendo alrededor de 3 centímetros y medio.

Los jóvenes topos que se separan de su madre, desorrollan una vida solitaria hasta madurar sexualmente, cuando cumplen de 6 meses al año de edad.

Alimentación: muchas proteínas para saciar un apetito voraz

Pese a sus pequeñas dimensiones, los topos son animales con un apetito voraz, ya que tienen un metabolismo muy acelerado.

En en este sentido, se ha demostrado científicamente que perecen al soportar más de medio día sin comer, por lo que ingieren muchas proteínas.

Su alimentación está constituida en mayor parte por invertebrados como las lombrices, pero la complementan con insectos, al igual que raíces, frutas y tubérculos.

No obstante, también pueden cazar roedores y reptiles de pequeñas proporciones para satisfacer su necesidad de ingerir el 50% de su peso en nutrientes al día.

Un dato adicional sobre estos tálpidos, es que su saliva genera sustancias tóxicas que le ayudan a paralizar a sus presas, para dejarlas de reserva.

Una plaga para los agricultores

En algunas zonas de cultivos, los topos son vistos como una peligrosa plaga por los agricultores, pues debido a su rápido metabolismo suelen consumir todo lo que encuentran a su paso.

Es por ello que han recurrido a la implantación de aparatos en la tierra que generan sonidos molestos para estos animales, así como la utilización de alcanfor o naftalina con motivo de alejarlos.

Hábitat y distribución de los ingenieros subterráneos

Los topos se distribuyen en gran cantidad de regiones europeas, asiáticas y norteamericanas. De igual manera, su hábitat natural generalmente son los jardines, las tierras con cultivos o los prados.

Sus madrigueras subterráneas cubren un amplio espacio de hasta 150 metros de largo, con distintas cámaras donde acumulan hojas y ramas para hacer sus nidos.

Depredadores del escurridizo topo

Pese a ser un animal terrestre bastante escurridizo y difícil de observar, el topo tiene varios depredadores naturales que lo suelen cazan, entre los que destacan mamíferos como los zorros, perros, gatos y comadrejas, pero también son víctimas comunes de aves de presas o reptiles, ya sean búhos, halcones, serpientes u otros.