GUANACO » Un mamífero terrestre muy parecido a la llama

El guanaco es una especie conocida científicamente como “Lama guanicoe”, que posee rasgos físicos semejantes a los de la “llama”, pero con algunas diferencias morfológicas que ayudan a identificarlo mejor.

Este ejemplar perteneciente a la familia ‎Camelidae, es oriundo de América del Sur y forma parte de los animales mamíferos terrestres, pues las hembras tienen glándulas mamarías provistas de leche con las cuales alimentan a sus crías.

Características físicas del esbelto guanaco

Entre las características del guanaco, destaca su esbelta figura y un grueso pelaje que lo ayuda a protegerse del frío.

De hecho es un espécimen de sangre caliente y por lo tanto, también puede regular su temperatura corporal dependiendo del clima.

Su piel es de color marrón claro, aproximándose a un tono pardo, sin embargo, en la parte inferior del cuerpo tiene manchas blancas muy distintivas.

Los matices de su cara van del gris al negro. Por otra parte, este animal terrestre tiene pestañas gruesas con las que impide la entrada del polvo en sus ojos.

Cabe destacar que el guanaco tiene un peso que oscila entre los 90 y 140 kilogramos. Sus orejas son erguidas y a diferencia de otras criaturas, no tiene cuernos ni astas.

Asimismo, integra el grupo de los rumiantes y su estómago está constituido por tres cámaras en vez de cuatro.

Conoce todos los hábitos de reproducción del guanaco

El guanaco alcanza la madurez sexual a partir de los cuatro años de edad, cuando se encuentra ya lo suficientemente preparado para competir con otros miembros por las hembras.

De por sí es una especie polígama, debido a que el macho copula con varias hembras en épocas de apareamiento.

Al igual que muchos mamíferos terrestres, entra en la clasificación de animales vivíparos. Esto significa que el embrión se desarrolla en el útero de la madre y adquiere los nutrientes a través de una placenta, llegando al mundo completamente formado.

El período de gestación comprende un lapso de once a doce meses y nacen máximo dos crías, pero mayormente solo es una.

Los pequeños, denominados “chulengos”, obtienen un peso aproximado de 16 kilogramos, y son muy activos al poco tiempo del alumbramiento.

Instinto maternal: un comportamiento que se fortalece durante la lactancia

El instinto maternal de este mamífero terrestre durante la época de lactancia es notable, ya que la hembra vela por la protección y alimentación de sus pequeños con bastante precaución hasta por catorce meses.

Una vez que las crías se convierten en adultos, deben hallar un nuevo hogar para más adelante seguir procreando, mientras tanto viven en grupos como solteros.

Hábitat del rumiante sudamericano

El guanaco se desplaza en áreas montañosas de Sudamérica, pero también uno de sus lugares preferidos son las praderas, donde halla gran cantidad de hierbas.

La sabana es otro de los sitios donde encontramos a este animal terrestre, igual que en entornos de climas áridos y semiáridos.

Entre las naciones de América del Sur donde mayormente hace vida, se encuentran: Perú, Bolivia, Paraguay, Chile y Argentina específicamente en la Patagonia.

Asimismo, se han registrado muchos especímenes en la isla de las Malvinas, situada en el Atlántico Sur, así como también en la isla Navarino en Chile.

Alimentación del guanaco: una dieta rica en materia vegetal

Este mamífero terrestre tiene una dieta basada en el consumo de hierbas, así como arbustos pequeños.

Debemos recordar que se trata de un animal rumiante, una cualidad que le da la ventaja de poder obtener los nutrientes necesarios que se concentran en la materia vegetal, regurgitando parte de su comida y consumiéndola una vez más.

Incluso puede ingerir comestibles muy duros y fibrosos, gracias a su sistema digestivo y a su resistente labio superior, con el cual sujeta las plantas.

De igual manera, añade líquenes y otros productos en su menú. Al igual que los demás rumiantes, se hidrata del agua concentrada en las plantas.

Víctima común de depredadores como pumas y zorros

El guanaco generalmente no tiene muchos enemigos dentro de su hábitat, y los depredadores más comunes son los pumas y los zorros.

Lo que ha afectado realmente a este mamífero terrestre durante los últimos años, ha sido la caza indiscriminada y la destrucción de algunos espacios naturales por parte del hombre.

De hecho algunas personas lo asesinan para la elaboración de lana, otros para el consumo y un último grupo los caza por “diversión”.

Sin embargo, actualmente se encuentran muchas áreas protegidas para la conservación de esta criatura en varios países, así como de otros animales que hacen vida en el mismo territorio.