ALCE » Conoce a este herbívoro de enormes cornamentas

El alce es un mamífero rumiante familia de los cérvidos, que se caracteriza por sus grandes cornamentas, es decir, una especie de cuernos de casi dos metros que lleva en la cabeza. Asimismo, tiene un pelaje grueso que lo protege de las bajas temperaturas, pues habita en las zonas frías de Norteamérica, Europa y Asia.

Por otra parte, pertenece al primer grupo de la cadena alimenticia, o en otras palabras, de aquellos animales que se alimentan de materia vegetal. En este sentido, es por naturaleza un herbívoro terrestre que consume arbustos y plantas de los cuales obtiene los nutrientes necesarios para su cuerpo.

Descubre las características morfológicas de este curioso cérvido

Generalmente el color de este cérvido es marrón oscuro, aunque existen algunos especímenes blancos. Con respecto al tono de estos últimos, se presume que es producido por un gen recesivo.

Estas criaturas tienen una longitud que oscila entre los dos y tres metros de largo, mientras que su cola agrega doce centímetros adicionales.

Los alces son animales terrestres muy robustos que pueden pesar hasta 450 kilogramos, y tienen una altura que supera poco más de los dos metros.

Más datos sobre el alce

Su cuello es corto y bajo la garganta les cuelga una bola de piel. Asimismo, la cara de estos ejemplares tiende a ser alargada.

En esta especie existe un dimorfismo sexual bastante marcado, ya que las hembras no tienen cornamentas, a diferencia de los machos que sí las poseen. De hecho estos cuernos pesan alrededor de 20 kilogramos.

Asimismo, son criaturas cuadrúpedas con extremidades fuertes que les ayudan a mantenerse en equilibrio, además, gracias a sus pezuñas pueden escavar en la nieve fácilmente.

El hábitat del alce: las frondosas zonas boscosas norteamericanas

El alce se distribuye en Norteamérica, específicamente hacia el sur de Canadá, Europa y Asia, pero comúnmente se desplaza en zonas boscosas.

Cabe destacar que este individuo necesita vivir en áreas donde la vegetación abunde, especialmente en lugares donde existan árboles como el álamo y el sauce.

Además, es un buen nadador y se mantiene cerca de los ríos, pantanos y lagos, puesto que este herbívoro terrestre varía su dieta alimentándose de plantas acuáticas.

De igual manera, el alce busca el agua para refrescarse sobre todo en la época de verano, cuando las temperaturas aumentan considerablemente.

Diversos hábitos de alimentación en cada estación

La alimentación del alce es herbívora, pero varía de acuerdo a la estación del año, esto se debe a que en invierno, por ejemplo, escasea la comida, viéndose obligado a buscar otras alternativas.

Durante la época más fría recurre al consumo de piñas, arbustos, liquen y musgo, mientras que en verano come mayormente plantas acuáticas.

Este animal terrestre que se vale de su altura para alcanzar ramas y hierbas elevadas, puede ingerir un aproximado de 20 kilogramos de materia vegetal, ya que no logra llenarse por completo con una pequeña porción.

Al ser un ejemplar rumiante, su sistema digestivo está constituido por un estómago de cuatro cavidades, que le es útil para procesar los alimentos y extraer los nutrientes necesarios, tras devolverlos y nuevamente consumirlos.

Período de reproducción: una etapa de ruido y aromas

Al llegar los meses de septiembre y octubre inicia la época reproductiva de esta especie, por lo que el macho comienza a cortejar a la hembra.

En este sentido, él produce un sonido muy fuerte para atraer una compañera, sin embargo, se disputa el derecho de aparearse enfrentándose a otros machos.

Asimismo, previamente la hembra expulsa un olor durante esos días que alerta al sexo opuesto sobre ella, y éstos lo detectan desde largas distancias.

Ocho meses en el vientre

Luego de finalizar el apareamiento, la madre atraviesa un período de gestación de unos ocho meses. Durante este lapso crecen uno o dos embriones en su vientre.

Al nacer los pequeños tienen un peso de 14 kilogramos, y están bajo el cuidado protector de su madre, quien los desteta a partir de los cinco meses.

Cabe destacar que las crías nacen con patas muy fuertes, tanto que incluso solo esperan los primeros cinco días después del alumbramiento para poder correr.

Depredadores más peligrosos para el alce

Los depredadores más habituales del alce son los lobos y los osos, quienes se aprovechan de la vulnerabilidad de las crías para atacar.

En el caso de los lobos, al estar en manada, hacen que la caza sea más exitosa pese a los esfuerzos de la madre por impedir que los agredan.

Sin embargo, la deforestación de su hábitat natural para la extracción de algunos materiales como la madera, ha ocasionado la migración de estos animales, los cuales son atropellados con mucha frecuencia en las carreteras.