ANIMALES HERBÍVOROS TERRESTRES » Características, hábitat, alimentación

Aunque no se ha conseguido establecer una cifra exacta de las especies que existen a nivel global, hay registros de censos que arrojan una cantidad especulativa de 8.7 millones, y entre ellas se encuentran los grupos de animales herbívoros terrestres, cuyas vidas se desarrollan mayormente sobre la tierra alimentándose de materia vegetal, es decir, hierbas y otros derivados como las frutas, la madera, tallos, hojas, semillas y el néctar de las flores.

Características de los animales herbívoros terrestres

En el mundo hay una amplia diversidad de animales terrestres, es por ello que los herbívoros se pueden encontrar en igual variedad, sean mamíferos, insectos, reptiles o incluso algunas especies de aves que pasan la mayor parte de su tiempo en la tierra.

Todas estas criaturas ocupan el eslabón más bajo de la cadena alimenticia, clasificándose como consumidores primarios, puesto que los carnívoros están un peldaño más arriba.

Dicha situación ha influído directamente en el comportamiento de los herbívoros terrestres independientemente de su especie, obligándolos a desarrollar distintas estrategias para poder sobrevivir.

Entre estas medidas de supervivencia, destacan hábitos gregarios para sentirse a salvo, efectuar rápidas huidas o sencillamente camuflarse en su entorno.

Otra de las características de estos ejemplares, es que muchos poseen enormes y planos molares que los ayudan a masticar mejor la materia vegetal antes de comerla, acción a la que dedican casi todo su tiempo.

Más rasgos y curiosidades de los herbívoros terrestres

Los rasgos morfológicos de los herbívoros terrestres cambian según cada animal, pero todo para adaptar sus cuerpos a la ingesta y procesamiento de materia vegetal.

Este es el motivo de que algunos insectos tengan aparatos bucales diseñados para masticar y otros solo cuenten con un sistema enfocado en succionar néctar.

En el caso de los mamíferos rumiantes, tienen mandíbulas con articulaciones que les brindan la posibilidad de masticar bien todo lo que van a ingerir.

Vale destacar que estos tipos de animales terrestres, generan sustancias a través de su saliva que crean reacciones alcalinas, facilitando así el procesamiento de carbohidratos.

Alimentación

Si bien es cierto que los herbívoros terrestres se comen la materia vegetal que encuentran en su hábitat natural, éstos también se clasifican en base a una costumbre alimenticia específica.

Por ejemplo, todos los animales terrestres que ingieren hierbas se denominan fitófagos, mientras los que consumen frutas y hojas se llaman frugívoros y folívoros, respectivamente.

Lo mismo sucede con los ejemplares que prefieren comer semillas, a quienes se conocen como granívoros, y a los diminutos insectos que se alimentan de la madera, o en otras palabras, xilófagos.

Un dato general, es que los herbívoros que viven en la tierra suelen comer durante casi todo su tiempo de actividad, ello a raíz de que  las plantas no les proporcionan tanta energía, lo cual compensan consumiendo mayores cantidades de alimentos.

Herbívoros terrestres y su peculiar sistema digestivo

Los animales herbívoros que viven sobre la superficie de la tierra, también se ordenan dependiendo de su sistema digestivo, que puede ser simple o complejo.

En el último caso resaltan las criaturas rumiantes, lo que significa que regurgitan su comida para volverla a tragar y pasarla por un segundo estómago.

Y es que muchas de ellas, como las vacas, poseen unos cuatro estómagos para poder digerir la celulosa producida por la materia vegetal.

En la otra categoría están animales como los conejos, que cuentan con un único estómago, sin embargo, para poder digerir bien y aprovechar los nutrientes provenientes de los alimentos en su totalidad, acostumbran a consumir sus propias heces fecales.

Hábitat de los herbívoros en la tierra

El hábitat de los herbívoros que viven en la superficie de la tierra, se ve condicionada por la cantidad de árboles y plantas del lugar.

Siendo así, podrán haber herbívoros terrestres en cualquier zona geográfica donde haya materia vegetal, lo cual sugiere una gran ventaja para ellos.

No obstante, estos animales también están presentes en ecosistemas de escasas plantas, árboles y arbustos, como los camellos o los roedores que viven en desiertos.

Asimismo, son capaces de ocupar las sabanas, praderas, todos los distintos tipos de bosques e incluso algunas especies sobreviven en el Ártico, como el caribú.

Reproducción

Debido a que estos animales terrestres abarcan una infinidad de especies, sus modos de reproducción varían bastante, desde los vivíparos hasta los ovíparos.

En este sentido, son comunmente los mamíferos quienes pertenecen al grupo de los animales vivíparos, que se definen por parir a sus hijos vivos.

Pero los ovíparos, que se aparean y posteriormente ponen huevos, vienen siendo los reptiles, las aves y los pequeños tipos de insectos.

Depredadores

Al igual que con la reproducción, los depredadores de los herbívoros dependen de cada especie, más aún tomando en cuenta que todos ellos representan el plato principal de los carnívoros.

Tigres, leones, serpientes, cocodrilos, osos, aves rapaces y muchos cazadores más representan una amenaza para cualquier miembro de los herbívoros terrestres, sobretodo aquellos de costumbres solitarias que deben recurrir a la expulsión de olores desagradables, camuflaje u otras medidas para poder evadir el peligro.

Ejemplos de herbívoros terrestres

Conoce algunos ejemplos de los herbívoros terrestres más comunes para que te vayas familiarizando con esta clase de animales:

Camello: vive en zonas desérticas y cuando la materia vegetal escasea, puede sobrevivir con las reservas que guarda en su joroba.

Búfalo: un animal herbívoro muy dócil que actualmente vive tanto en estado salvaje como en cautividad.

Alce: forma parte del grupo familiar de los cérvidos y es un animal hervíboro que destaca por su majestuosa cornamenta.

Gorila: un enorme y poderoso animal que vive en los bosques africanos alimentándose con grandes cantidades de materia vegetal.

Antílope: constituye la familia de los bóvidos y es un mamífero ungulado con cuernos y un gran tamaño.

Becerro: este animal es simplemente la cría del toro y la vaca, es decir, un mamífero perteneciente a la familia de los bóvidos.

Ñu: otro animal herbívoro perteneciente a la familia de los bóvidos, y se encuentra en África, donde generalmente es acechado por los depredadores.

Impala: una especie de antílope africano con rasgos morfológicos muy similares a los de las gacelas. Es un mamífero de tamaño medio.