COYOTE » Un veloz carnívoro con intensos ojos amarillos

El coyote es un veloz carnívoro terrestre que vive en las regiones montañosas, boscosas y las praderas distribuidas hacia el centro, norte y sur de América. Se trata de un animal mamífero perteneciente a la familia de los caninos, conocido científicamente como Canis latrans, un ejemplar con rasgos morfológicos similares a los lobos pero más pequeño, de silueta esbelta, orejas pronunciadas e intensos ojos amarillos.

Características del coyote

Pese a su similitud con el lobo, el coyote es un animal terrestre con características muy marcadas que ayudan a diferenciarlo de dicho espécimen.

Empezando por ser menos voluminoso, pues la longitud del Canis latrans apenas se acerca al metro de largo y a unos 55 centímetros de alto.

En consecuencia, el coyote tiene un peso aproximado de 30 kilogramos, el cual varía dependiendo de la especie en cuestión.

Por otra parte, entre sus rasgos más distintivos están su figura esbelta y delicada, un hocico largo y perfilado, ojos de un brillante color amarillo, así como un par de orejas puntiagudas que comparadas con su cabeza, se ven realmente enormes.

En cuanto a su pelaje, esta criatura carnívora luce tonos negros o grises cuando vive en regiones frías, pero al estar en sitios cálidos sus colores pueden ser anaranjados, marrones o blancos.

Un animal terrestre muy veloz, ágil e inteligente

Aunque el coyote apenas alcanza las proporciones de un canino doméstico mediano, es un carnívoro terrestre muy ágil y veloz capaz de correr a más de 60 kilómetros por hora.

También es astuto, cualidad que lo ayuda a evitar peligros o superar riesgos en los que ya esté involucrado, como el acecho de otro depredador.

No obstante, este inteligente mamífero es vulnerable cuando duerme, pues a pesar de poseer los sentidos del oído y olfato bastante desarrollados, acostumbra dormir profundamente.

Alimentación del coyote: carnívoro por excelencia

La alimentación del coyote comprende una dieta compuesta de carne, pero la lista de especies que puede cazar es impredecible.

Esto se debe a que aprovecha la oportunidad a su alcance mientras ronda por su territorio, en lugar de buscar una presa específica qué consumir.

En este sentido, este animal carnívoro terrestre se nutre por criaturas como conejos, liebres, ardillas, roedores, marmotas e incluso aves.

De tener ocasión, también caza reptiles como las serpientes e insectos, sean saltamontes, grillos o muchos otros que se crucen en su camino.

Igualmente, este astuto espécimen se ha logrado adaptar de tal manera, que al estar cerca de las ciudades busca alimentos en la basura, o se dirige hacia las granjas para devorar a los ejemplares criados en dichos lugares.

Caza y comportamiento de los coyotes

Si bien es cierto que los coyotes cazan generalmente animales pequeños, también se atreven a atacar presas mucho más grandes que ellos.

Algunas de ellas son criaturas como los alces, ciervos, ovejas o ganado, y fijan su interés en los más vulnerables: lastimados, jóvenes o enfermos.

Aunque para ello se agrupan varios miembros de la jauría, fieles a un orden jerárquico en el que basan su estilo de vida.

Así pues, los Canis latrans dependen de la guía de una pareja dominante (macho y hembra) para subsistir, y su descendencia conforma el resto de la manada que los obedece.

Por otra parte, al tratarse de presas pequeñas los coyotes pueden acecharlos solos o en parejas. Esta clase de animales terrestres son muy territoriales.

Hábitat del coyote

Aunque el hábitat del coyote se encuentra en el continente americano, es en las regiones del centro y norte donde tiene mayor presencia.

También cuenta con algunas poblaciones de individuos en Suramérica, y es que su territorio se ha ido expandiendo al pasar los años, pues se adapta muy bien a cualquier ecosistema a excepción de los climas extremos del Ártico.

En este sentido, se le puede ver en praderas, bosques, montañas, biomas de clima tropicales, pantanos, desiertos, matorrales o hasta zonas agrícolas y urbanas.

Este tipo de depredador mediano, vive en madrigueras creadas en troncos huecos, espacios rocosos, matorrales o apoderándose de algún espacio similar abandonado por otra clase de ejemplar.

Reproducción del astuto y sociable coyote

Los Canis latrans dependen de una reproducción vivípara, donde las hembras gestan y dan a luz a sus camadas vivas.

Son animales monógamos con una madurez sexual que alcanzan a corta edad, puesto que pueden aparearse al cumplir su primer año de edad.

La hembra atraviesa el período de celo una sola vez en 12 meses, etapa que dura alrededor de 5 días, sin embargo, suele darle indicios al macho sobre su estro con unos 90 días de anticipación.

Tras aparearse y pasar unos dos meses de gestación, nacen aproximadamente 6 cachorros, pero el máximo por cada parto puede ser incluso de 12 crías.

Depredadores y riesgos latentes

Uno de los riesgos latentes que afronta el coyote, es la caza ilegal por parte de los humanos para comercializar su piel, además de la deforestación e invasión de su hábitat natural.

Por otra parte, estos mamíferos carnívoros tienen depredadores como los lobos, osos, águilas y los pumas.