ANIMALES CARNÍVOROS TERRESTRES » Características, hábitat, alimentación

Un gran número de especies luchan a diario en distintas latitudes de la tierra para subsistir en su medio natural, entre ellos los “animales carnívoros terrestres”, quienes se alimentan de la carne de otros ejemplares a fin de adquirir los nutrientes necesarios para su desarrollo. Este tipo de individuos cuentan con dientes, patas y garras muy fuertes para lograr una caza exitosa.

Por otra parte, hay criaturas carroñeras que optan por el consumo de seres muertos, quienes fallecieron por causas naturales o fueron presas fáciles de otros depredadores.

Características de los carnívoros

Generalmente estos animales terrestres poseen un aparato digestivo desarrollado de acuerdo a las proteínas que consumen.

La boca, por ejemplo, tiene caninos filosos (dientes agudos) que suelen ser alargados. También se ubican los premolares, ambos les son útiles para capturar a las presas, desgarrarlas y cortarlas.

Asimismo, los carnívoros destrozan los nervios, huesos y tendones de otros individuos gracias a sus poderosas mandíbulas. En cuanto a sus estómagos, contienen ácido clorhídrico, el cual ayuda a descomponer las proteínas.

Además, los conductos membranosos de estas criaturas, conocidos como “intestinos”, se caracterizan por ser cortos y absorber los nutrientes rápidamente. Respecto a sus músculos, son largos y resistentes para controlar mejor a las víctimas.

Muchos mamíferos forman parte de la lista larga de animales carnívoros terrestres, sin embargo, también entran en esta categoría los reptiles, insectos, arácnidos y anfibios.

Hábitat de los carnívoros terrestres

El hábitat de los carnívoros terrestres es muy diversa, lo cual se debe a la cantidad de especies que los agrupan. Muchos de ellos viven en bosques, montañas, praderas, desiertos, selvas y sabanas.

Cada uno se adapta a su hábitat natural gracias a sus rasgos morfológicos que les permiten sobrevivir en climas cálidos, fríos o templados.

Alimentación

La alimentación de los animales carnívoros terrestres depende del tipo de especie, por ejemplo, los leones y tigres son capaces de atacar directamente a las cebras, gacelas, ciervos, entre otros. Sus órganos están estrictamente creados para consumir carne.

Mientras aquellos de menor tamaño como la comadreja, es considerada una experta en la caza de conejos, insectos, ranas, serpientes, roedores y muchos otros.

Entre tanto, los sapos, escorpiones y arañas, añaden comúnmente en su dieta a los insectos. En cambio estos últimos se alimentan de animales muertos, no todos, pero sí algunos.

Por su parte, las hienas suelen ser oportunistas, ya que toman las presas capturadas por otros ejemplares para ingerirlas.

Las serpientes consumen mamíferos, reptiles, anfibios, etc. En este sentido, este proceso se relaciona con la cadena alimenticia donde mayormente los carnívoros consumen a los herbívoros.

Reproducción de los carnívoros terrestres

La mayoría de los mamíferos carnívoros son vivíparos, puesto que después del acto sexual las crías se desarrollan en el vientre de las madres para posteriormente dar a luz a crías vivas.

Referente a los reptiles mantienen una fertilización interna al igual que los mamíferos, la diferencia es que estos son ovíparos, lo que significa que depositan huevos donde se desarrollan los embriones.

Los reptiles también pueden ser ovovivíparos, esto se refiere a que los pequeños se forman en huevos que permanecen en los cuerpos de las madres hasta aproximarse la fecha de la eclosión.

En tanto, los anfibios como los sapos son de fertilización externa, pero de igual forma las hembras colocan huevos, siendo de esta manera, ovíparos.

Conoce seis carnívoros terrestres que te sorprenderán

Los carnívoros de los ecosistemas terrestres tienen características morfológicas interesantes, para cazar y desenvolverse en su hábitat natural, aquí compartiremos una pequeña lista de seis ejemplares que entran en esta categoría a continuación:

Lobo: científicamente recibe el nombre de “Canis Lupus”, cuya procedencia deviene del hemisferio norte. Su tamaño sobrepasa los 75 centímetros, siendo uno de los carnívoros más peligrosos del reino animal.

Hiena: es una criatura de la sabana africana, muy feroz por naturaleza. Su método de caza se da mediante la compañía de otros miembros, quienes entre todos persiguen a la presa.

Coyote: pertenece a la familia de los Canidae, se desplaza tanto en montañas como bosques del continente americano, especialmente hacia el norte de los Estados Unidos.

Jaguar: se caracteriza por ser de cuerpo robusto. Sus patas son cortas y cuenta con garras retráctiles de gran tamaño, valiéndose de ellas para atacar a la presa. Pertenece a la familia Felidae en el género Panthera.

Oso polar: este ejemplar cuenta con una capa de piel aislante que lo protege del frío, es decir, que ésta se encarga de resguardar la capa de grasa ante las bajas temperaturas del Ártico.

Chacal: Su cuerpo no es grueso, sino delgado. Las orejas son largas, al igual que su hocico. Es un ejemplar familia de los cánidos que se adapta a distintos tipos de biomas.